• Se estima que, en 2018, se expusieron un total de 446.52 millones de registros personales a escala global

  • Para 2023, la industria de la ciberseguridad internacional tendría ingresos por 248 mil 260 millones de dólares

  • Actualmente, Microsoft divide su negocio en procesos empresariales, computación personal y cloud

De acuerdo con The Verge, Microsoft podría estar envuelto en un problema de ciberseguridad. La compañía acaba de anunciar que, en el último año, más de 10 mil cuentas asociadas a sus servicios podrían haber sido víctimas de un ciberataque. Hasta 84 por ciento de los incidentes habría sido en contra de perfiles de negocio. La marca señaló que los hackers estaban respaldados por gobiernos extranjeros.

Tom Burt, vice presidente corporativo de seguridad y confianza del cliente en Microsoft, señaló que la mayor parte de los ataques provienen de Corea del Norte, Irán y Rusia. El ejecutivo señaló que las compañías de tecnología “tienen una responsabilidad de defender la democracia”. Aprovechó también para volver a sugerir la implementación de ElectionGuard, el software que su empresa diseñó para blindar las elecciones ante intervenciones extranjeras.

Ciberseguridad como estrategia comercial para Microsoft (y el resto)

Son cada vez más frecuentes los incidentes que vulneran la información de los usuarios. Hace unos días, se dio a conocer una falla de seguridad en WhatsApp que permitía modificar videos y fotos. Desde 2017, Skype de Microsoft es identificada como una de las más populares entre cibercriminales. Y el tema es tan relevante, que incluso se ha filtrado al mundo del arte.

Al tiempo que estos temores van en aumento, parece que las tecnológicas han aprovechado el discurso para sus fines comerciales. Y no solo es Microsoft con ElectionGuard. Apple tiene una campaña permanente en cuestión de privacidad. Tanto Google como Facebook han implementado iniciativas para reafirmar a reguladores y público su compromiso con la protección de datos.

No es que esté mal que el tema de la ciberseguridad y la protección de datos personales sea una prioridad para las empresas. Al contrario, es responder a una clara necesidad de mercado. Pero es también, evidentemente, una lucrativa industria. Que Microsoft y el resto del entorno empleen estos incidentes para avanzar sus propias estrategias comerciales es conveniente. Pero tal vez no es el enfoque más correcto asumir este reto desde la vertiente de negocio.

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