Alan Campos

El Todopoderoso Super Bowl

El Todopoderoso Super Bowl

El próximo domingo 1 de febrero se celebrará en Glendale, Arizona la edición número XLIX del Super Bowl, partido que no es únicamente uno de los eventos deportivos más seguidos de todo el planeta (el segundo, únicamente por detrás de la final de la UEFA Champions League), sino que presenta una serie de características únicas que le diferencian de cualquier otra liga deportiva en el planeta, de las cuales en esta ocasión me enfocaré únicamente en una de ellas: la audiencia

Pro Bowl, el evento que el marketing olvidó

Pro Bowl, el evento que el marketing olvidó

Año con año la NFL organiza el Super Bowl, uno de los eventos deportivos más vistos a nivel mundial (únicamente por detrás de la final de la UEFA Champions League); sin embargo, también es responsable de la realización del Pro Bowl, uno de los eventos deportivos menos relevantes de la escena mundial, el cual parece ser imposible de posicionar dentro de los gustos del consumidor

¿Realmente el Super Bowl vale lo que cuesta?

¿Realmente el Super Bowl vale lo que cuesta?

Para Seth Winter, EVP de ventas y marketing de la NBC, los 4.5 millones de dólares que pagará cada uno de los anunciantes del Super Bowl XLIX (4.4 dependiendo de la cantidad de espacios comprados) son una ‘ganga’ considerando la exposición extra que cada uno de éstos tendrá gracias a las redes sociales. Si bien es cierto que los medios digitales han cambiado radicalmente la forma en que vemos la publicidad, los 10 millones de dólares que el directivo considera valen 30 segundos durante el Super Domingo podrían ser un poco exagerados

¿Buen marketing o simple consumismo?

¿Buen marketing o simple consumismo?

No cabe duda alguna que los deportes representan un gran negocio independientemente del lugar donde éstos se desarrollen (de lo contrario no tendríamos canales dedicados exclusivamente a su transmisión), siendo los Estados Unidos la nación donde se da el mayor consumo de esta actividad (hecho que sucede en prácticamente todas las industrias) y aunque una buena parte de este consumo se debe a las grandes estrategias de marketing que se realizan ahí, ciertas situaciones me hacen pensar que la mayor parte se debe al consumismo de los estadounidenses

Deporte colegial, un buen producto…en Estados Unidos

Deporte colegial, un buen producto…en Estados Unidos

Es prácticamente por todos conocida la popularidad con la que el futbol americano cuenta en los Estados Unidos, razón por la que año con año el Super Bowl logra mantenerse como el programa más visto dentro de la televisión de la Unión Americana y que incluso es utilizada por la universidades de dicho país para conseguir una buena cantidad de dinero proveniente de los patrocinadores

De “Johnny Football” a “Johnny Benchwarmer”

De “Johnny Football” a “Johnny Benchwarmer”

Normalmente cuando pensamos en la NFL se nos viene a la mente una de las ligas deportivas más importantes del planeta, no sólo a nivel deportivo y espectáculo, sino también a nivel marketing (tan sólo hace falta ver la cantidad de comerciales que patrocinan sus grandes súper estrellas como Peyton Manning o Cam Newton); sin embargo, ocasionalmente dentro del futbol americano profesional también se cometen graves errores, siendo el último de éstos Johnny Manziel

Los patrocinadores ‘freelance’

Los patrocinadores ‘freelance’

Una tendencia que ha cobrado gran relevancia en los últimos años es la del freelance, pues cada vez son más las empresas y los profesionistas que optan por contratar/ofrecer servicios de manera independiente debido a las menores obligaciones que este tipo de contratos genera por una y otra parte. Ahora, esta tendencia parece estar mostrándose con mayor frecuencia dentro del mundo de los patrocinios deportivos

¿Y la creatividad, apá?

¿Y la creatividad, apá?

Año con año los aficionados al futbol alrededor de todo el mundo esperan con ansias el momento en que las diferentes marcas deportivas (Nike, Adidas, Puma, Under Armour, etc) den a conocer la nueva indumentaria que su equipo vestirá por el resto de la temporada, demorando tan sólo unas cuantas fracciones de segundo para determinar si es de su agrado o no. Y si bien un diseño puede gustarnos o no, la originalidad que los aficionados demandan parece haber quedado olvidada de una manera cada vez más evidente